Un poco de historia
El Palazzo Castiglioni es un ejemplo emblemático de la arquitectura Art Nouveau en Milán. Encargado por Ermenegildo Castiglioni, un rico industrial milanés, fue diseñado por Giuseppe Sommaruga, figura destacada del Liberty italiano. La construcción comenzó en 1901 y finalizó en 1904.
El edificio destaca por sus fachadas ricamente decoradas con motivos naturalistas y simbólicos, con relieves de cemento y elementos de hierro forjado que reflejan la estética Liberty. En su momento, algunas esculturas atrevidas suscitaron controversia entre los milaneses, pero reflejan el espíritu innovador y vanguardista del Art Nouveau italiano.
Con el paso del tiempo, el Palazzo ha conservado su prestigioso papel en el paisaje urbano milanés, albergando hoy en día oficinas y espacios institucionales, sin dejar de ser un importante ejemplo del patrimonio arquitectónico de la ciudad.
EL PROYECTO
El proyecto se centró en el revestimiento de ladrillo, los refinados cementos decorativos caracterizados por finas vetas con áridos de granulometría media o gruesa que imitan el ceppo d'Adda, y los elementos de hierro forjado.
Los ricos elementos decorativos inspirados en motivos naturalistas, realizados con una mezcla de cemento con agregados heterogéneos, tanto carbonatados como silicatados, se encontraban en un estado avanzado de degradación. Algunas partes moldeadas presentaban desprendimientos y lagunas, debido a las infiltraciones de agua que habían oxidado las armaduras de hierro y las placas de refuerzo, provocando grietas y fracturas en el cemento, lo que suponía un peligro de caída.
Aplicación
Tras cartografiar las zonas deterioradas, los restauradores retiraron y catalogaron las partes y fragmentos de los relieves decorativos que se estaban desprendiendo, concentrados principalmente en la cornisa floral situada sobre la gran ventana de tres vanos del cuerpo saliente, en el lado del Palazzo Bovara.
A continuación, procedieron a la limpieza de la fachada de cemento y ladrillo, aplicando un biocida, lavados manuales con tensioactivos en solución acuosa y una limpieza mecánica mediante proyección controlada de granate de 120 mesh o carbonato cálcico, con el fin de eliminar los depósitos incrustados y las gruesas costras negras.
Los métodos de limpieza no se aplicaron de forma estandarizada, sino que se evaluaron caso por caso, con el fin de preservar al máximo las superficies y el acabado ocre original, aún bien conservado en algunas zonas.
INTERVINIENTES
Promotor de obra:
Union Confcommercio Imprese per l'Italia
Jefe de obra:
Arquitecta Mariacristina Sironi
Empresa:
Studio Restauri Formica S.r.l
Duración de las obras
18 meses