Un poco de historia
La Bastilla de Grenoble, encaramada en el monte Rachais, es un símbolo emblemático de la ciudad y testigo de su historia militar y urbana.
La fortificación actual se construyó entre 1823 y 1848 sobre los cimientos de antiguas murallas medievales para proteger Grenoble y controlar el valle del Isère tras los conflictos napoleónicos.
Su función estratégica no se limitaba a la defensa: también servía como puesto de observación y punto de control para vigilar las vías de acceso a la ciudad. Con el paso del tiempo, la Bastilla se convirtió en un lugar emblemático, con vistas panorámicas de Grenoble, el macizo de la Chartreuse y el Vercors.
A lo largo de los siglos, la fortificación sufrió los efectos de las inclemencias del tiempo, las infiltraciones de agua y los movimientos del terreno. Algunas secciones, en particular el muro de contención del camino de acceso, se debilitaron y requirieron obras periódicas para preservar tanto la seguridad de los visitantes como la integridad histórica del lugar.
Hoy en día, la Bastilla representa un importante patrimonio histórico y turístico de Grenoble. Su conservación es esencial para mantener el vínculo entre la ciudad y su historia, al tiempo que ofrece a los habitantes y visitantes un lugar emblemático para pasear y observar.
PROYECTO
Ante el deterioro del muro de contención, la Metrópoli de Grenoble ha iniciado una obra de consolidación con el objetivo de:
- Detener las infiltraciones de agua y proteger la estructura.
- Reforzar los muros debilitados.
- Asegurar el lugar para los visitantes y garantizar el acceso a la cima de la Bastilla.
El objetivo era conciliar la preservación del patrimonio histórico y la seguridad de los usuarios, utilizando materiales sostenibles adaptados a las limitaciones de un lugar urbano y en pendiente.
solo unos kilómetros de Grenoble, también se eligió por su carácter económico y local. La restauración del muro finalizó en septiembre de 2021. La empresa EURL Pierre Jean Combier se encargó principalmente de la obra. Utilizó morteros formulados con cemento natural PROMPT para realizar el enlucido de las reparaciones en el fondo del revestimiento y la impermeabilización de los rebordes de los estanques y los zócalos.
Aplicación
La obra comenzó con un diagnóstico preciso y la protección de las zonas más frágiles. Al igual que en el siglo XIX, se seleccionó el PROMPT como alternativa a la piedra.
Se sellaron las infiltraciones y se reforzó la mampostería debilitada con morteros adecuados. Por último, se renovaron las juntas y se limpiaron las superficies para restaurar el aspecto estético original.
SOLUCIÓN SOSTENIBLE
El cemento natural PROMPT responde perfectamente a los requisitos exigidos en la restauración de obras antiguas gracias a sus numerosas propiedades y cualidades. La primera es su color ocre claro, que permite obtener una amplia gama de matices y una pátina notable con el paso del tiempo. Otras ventajas, como su compatibilidad con el soporte existente y su carácter económico y local, lo convierten en un material ideal para restaurar el muro de contención de la Bastilla. El cemento natural PROMPT es una solución sostenible, estética y respetuosa con el patrimonio, como lo demuestra su producción a solo unos kilómetros de Grenoble.
Se han detenido las filtraciones, lo que garantiza la seguridad del camino de acceso y la perdurabilidad del lugar para los visitantes.
Estas obras ilustran la importancia del mantenimiento regular del patrimonio, combinando los conocimientos tradicionales y las soluciones técnicas modernas para preservar un símbolo histórico de Grenoble.
Restauración completa
Los visitantes de la Bastilla de Grenoble pueden ahora disfrutar de un camino de acceso seguro y un muro de contención consolidado, que preserva la integridad histórica del lugar. Este muro, testigo de casi dos siglos de historia militar y urbana, ha recuperado toda su solidez respetando las técnicas y los materiales originales.
La restauración, realizada con morteros adecuados y cemento natural PROMPT, ha permitido detener las infiltraciones y reforzar la mampostería debilitada. La Bastilla, símbolo emblemático de Grenoble, ofrece hoy a los paseantes una panorámica excepcional de la ciudad, el valle del Isère y los macizos circundantes. El lugar combina historia, patrimonio y naturaleza, ofreciendo una experiencia única a los visitantes desde el primer paso por sus senderos.
INFORMACIÓN CLAVE
Tres meses de obras para la restauración completa.
Vertido in situ.
Fabricado en La Pérelle (38).
INTERVINIENTES
Promotor
Ayuntamiento de Grenoble.
Director de obra
Pierrick de Vaujanny.
Empresas
EURL Pierre Jean Combier.